miércoles, 30 de mayo de 2007

Pero si todo era tan confuso, un asesinato te transforma, te hela la sangre y la colorea a un azul intenso que es necesario asolearte como lagartija lo más posible en tiempo de verano para tener un poco de humanidad si es que aún sobra algo.
Pero hacía frío, en pleno invierno, el cuerpo de ELoy estába esparcido en cenizas, se había tragado un poco de ellas cuando después de cremarlo su familia decidió aventarlo en la montaña para que le fuera más fácil ascender, pero no resultaba, las cenizas se caían al vacío y ella tras de una piedra a lo lejos saboreo algunas particulas que llegaron hasta su lengua. Eloyy, suspiraba el viento algunos trazos de su existencia. ¿Pero cuando terminaría de dolerle? Martito la observaba a lo lejos, ella no pudo percibirlo por su ensimismamiento y el sabor de Eloy en sus labios. Martito buscaba venganza.

No hay comentarios:

Creative Commons License
This work is licensed under a Creative Commons Attribution-NoDerivs 2.5 License.